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Hace unos meses ya hablamos sobre lo que era el artículo 13, un proyecto de directiva europea que regulaba básicamente la utilización de material con derechos de autor en internet, algo que afectaba especialmente a las grandes plataformas digitales donde se sube contenido: YouTube, Twitter, Facebook, Wikipedia, etc.

A pesar de las grandes campañas que parte de estas compañías hicieron en contra de esta nueva directiva, y las catastróficas consecuencias que se preveían, el resultado final ha sido totalmente diferente.

Artículo 17: el artículo 13 en acción

Tras la aprobación de la directiva europea sobre los derechos de autor y derechos afines en el mercado único digital, parecía que el futuro de la libertad de expresión en internet había acabado para Europa.

El famoso artículo 13 se convirtió en el 17, y el resultado final ha sido mucho menos catastrófico de lo que se esperaba, de hecho, esta nueva directiva ha traído consigo algunas cosas positivas que más adelante veremos.

Lo principal no ha cambiado, con la aprobación de esta directiva, las plataformas de contenido serán responsables de lo que publiquen sus usuarios, no obstante, la plataforma no será sancionada si puede demostrar que:

  • Han hecho los mayores esfuerzos para obtener una autorización del contenido protegido con derechos de autor.
  • Han hecho los mayores esfuerzos para eliminar de su plataforma y con la mayor rapidez posible todo el contenido reclamado por los titulares de los derechos de autor.
  • Siempre se tendrá en cuenta el tipo, la audiencia y la magnitud del servicio, así como la disponibilidad de medios adecuados y eficaces y su coste para los prestadores de servicios.

Esto se traduce en que la Unión Europea, de una forma u otra, "obliga" a las plataformas a crear filtros de contenido eficaces (o mejorar los existentes), para que el titular de los derechos de autor pueda reclamar al instante dicho contenido.

Esto hace que los filtros que ya existen, como el "Content ID" de YouTube, deban ser algo más estrictos de lo que son actualmente, y se afinen los algoritmos para que los propietarios de los derechos puedan decidir qué hacer con las infracciones de los mismos. Esto es algo negativo desde el punto de vista de creadores de contenido, ya que las empresas tenderán a reclamar todavía más contenido en las diferentes plataformas.

Cabe destacar que están excluidas de esta directiva las contribuciones a enciclopedias en línea sin objeto comercial, como Wikipedia, o a plataformas de software de código abierto, como GitHub. Además las empresas emergentes, por su parte, estarán sujetas a requisitos menos estrictos que las grandes compañías.

¿Qué hay de bueno con la llegada de esta directiva?

Lo mejor de la nueva directiva, y especialmente del artículo 17, es la importación del modelo estadounidense de 'Fair use'. Esto es algo a lo que muchos creadores de contenido recurren para utilizar fragmentos de contenido con derechos de autor.

Como su propia traducción indica "Uso justo", es un apartado de la ley de derechos de autor estadounidense que permite utilizar contenido con derechos de autor en ciertas circunstancias.

Esto se ha importado a Europa con la nueva directiva, y en uno de los apartados del artículo 17 se especifica lo siguiente:

[...] los usuarios en cada Estado miembro puedan ampararse en cualquiera de las siguientes excepciones [...]: a) citas, críticas, reseñas; b) usos a efectos de caricatura, parodia o pastiche.

Entonces, ¿qué hay de malo con la nueva directiva?

Esta directiva trae consigo dos principales problemas: el endurecimiento de los filtros de contenido, así como el aumento de las reclamaciones por parte de los titulares de los derechos, y la pesada burocracia.

Al obligar a endurecer los filtros de contenido, las reclamaciones de las discográficas, productoras, etc. serán más habituales en las plataformas, algo que seguro que dará más de un dolor de cabeza a los millones de creadores de contenido.

Esto último también favorecerá los falsos positivos, por lo que muchas grandes empresas empezarán a reclamar contenido que realmente está exento del cumplimiento de esta nueva directiva.

La burocracia extra que se añade, es una lacra que eternizará las disputas por los derechos de contenido. La directiva especifica que las plataformas deben proporcionar un sistema de disputas, para que los creadores puedan alegar por qué tienen el derecho de usar contenido con derechos de terceros.

Las disputas deberán ser revisadas personalmente por un humano, que resolverá la disputa a favor o en contra, dependiendo del cumplimiento e interpretación que se haga de esta nueva directiva europea.

¿Cuándo entrará en vigor?

La directiva fue aprobada el pasado 20 de marzo, a partir de esa fecha, todos los estados miembros de la Unión Europea tienen un máximo de 2 años para adaptarla a la legislación de su país, por lo que a principios de 2021 puede que veamos empezar a implantar esta nueva directiva.


¿Qué opinas sobre la directiva europea y el artículo 17? ¡Déjanoslo en los comentarios! 😊