La tecnología a tu alcance

Cuando estás comprando en Amazon, en algunos productos habrás podido ver que son vendidos por un vendedor externo y son gestionados por Amazon. Aunque esto no repercutirá gravemente en tu experiencia global de compra, sí que existe la posibilidad de que pueda haber problemas.

¿Cómo funciona para los vendedores?

Para poder comprender realmente esto, es necesario que también nos pongamos en la piel de los vendedores que eligen Amazon. Cuando un vendedor publica un producto en Amazon, tiene dos opciones:

  1. Publicar el producto en Amazon y encargarse ellos mismos de empaquetar y enviar los pedidos, además de todo lo referente a atención al cliente, procesamiento del pago, etc.
  2. Publicar el producto en Amazon y pagar una cuota para que Amazon se encargue de todas las cuestiones relacionadas con el pedido, desde el empaquetamiento y envío, hasta la atención al cliente. Además, esta opción permite que algunos productos entren dentro del programa de envíos rápidos "Amazon Prime".

¿Cómo identifico quién gestiona el pedido?

Aunque no se molestan en señalarlo de una forma muy notable, sí que lo muestra bien claro en la página de cada producto, encima del botón que permite añadir el producto a la cesta.

En este ejemplo que hemos proporcionado, se puede comprobar que el producto es vendido por un vendedor externo a Amazon, pero el proceso que conlleva realizar un pedido es gestionado por Amazon.

Para que puedas identificar todos los casos correctamente, a continuación podrás ver otros dos ejemplos que puedes encontrarte mientras navegas en busca del producto que buscan en Amazon:

En la imagen de la izquierda podrás ver que quién se encarga integramente del pedido es Amazon, tanto de su venta como de su gestión. Por otra parte, podemos ver en la imagen de la derecha que es el vendedor externo quién se encarga integramente del pedido.

El problema que no sabes que podrías tener

Con miles y miles de vendedores distintos en Amazon, es prácticamente imposible que se compruebe la calidad y veracidad de los productos que se ofrecen, algo que hace que existan algunas estafas en la plataforma.

Hace unos meses yo mismo pedí unos zapatos por Amazon. El envío era gestionado por Amazon pero el vendedor era externo. Tras esperar unos días, contacté con el vendedor para saber qué pasaba con el pedido, ya que no recibía información alguna sobre el mismo.

El vendedor jamás respondió, pero para mi sorpresa, los zapatos de repente tenían unas opiniones de 1 estrella. Tras leer varios comentarios, parecía ser que lo único que nos estaban vendiendo era humo, y esos zapatos jamás llegaron.

No todo es malo: tu dinero siempre estará a salvo

Tras ver y valorar la situación, decidí contactar con la atención al cliente de Amazon para comentarles una situación que veía clara, ya que no era el único con el mismo problema con el vendedor.

Me informaron de que lo investigarían, a pesar de que era una clara estafa. El producto y el vendedor siguieron estando disponibles unos días, pese a mi contacto con el servicio de atención al cliente.

De todas formas, estaba tranquilo, dado que gracias a la garantía de la A a la Z de Amazon y siempre que se den este tipo de casos, el dinero siempre es devuelto sin ningún problema.

Para evitar estos problemas, revisa antes de comprar las opiniones que tiene el producto y quién lo gestiona. Así te aseguro que te ahorrarás muchos dolores de cabeza si algo sale mal.