Google ha ejecutado un modelo de inteligencia artificial en órbita con Suncatcher, un prototipo experimental diseñado para comprobar si los chips utilizados en centros de datos pueden funcionar en el espacio. El satélite recibió una orden desde la Tierra, procesó la petición a bordo y transmitió el resultado durante un paso sobre una estación terrestre.
La prueba consistió en pedir a Gemma 4, el modelo abierto de Google, que escribiera un haiku sobre la vida en el espacio. La respuesta se recibió mientras el satélite sobrevolaba Svalbard (Noruega). Google presenta el resultado como la primera respuesta generada por un chip de un centro de datos situado en el espacio, según explicó Travis Beals, director sénior de la compañía, en el blog de Google Research. The Next Web también recogió la demostración.
«Canica azul abajo; fluyen datos en silencio; la luz de estrellas alimenta mi núcleo».
El equipo realizó después otras comprobaciones con poemas breves y con órdenes para que el satélite comunicara el estado de sus propios sistemas. La demostración no supone un producto comercial disponible: forma parte de una fase experimental del proyecto Suncatcher. El lanzamiento del prototipo se produjo el 1 de octubre de 2026, y desde entonces el sistema ha servido para probar el procesamiento de IA directamente en órbita.
Según los datos publicados por The Next Web, el satélite incorpora cuatro chips TPU de Google. Su generación de energía alcanza hasta 1 kilovatio, una capacidad que obliga a utilizar un único TPU cada vez durante unos 20 minutos. Omar Sanseviero, miembro del equipo de Gemma en Google DeepMind, señaló en X que el modelo funcionó con energía solar almacenada.
La propuesta de Suncatcher parte de una idea más amplia: instalar capacidad de computación para IA en órbita y alimentarla con paneles solares. Google sostiene que, fuera de la atmósfera y en la órbita adecuada, los paneles pueden recibir luz solar de forma casi continua. El planteamiento pretende abordar las limitaciones físicas que afrontan los centros de datos terrestres, como la disponibilidad de electricidad, agua y espacio.
Qué ha demostrado el prototipo
- Procesamiento en órbita: Gemma 4 recibió una orden, generó una respuesta y la envió de vuelta a la Tierra.
- Hardware experimental: Suncatcher utiliza cuatro TPU, aunque solo puede activar uno cada vez durante aproximadamente 20 minutos.
- Estado del proyecto: la prueba es una demostración tecnológica y no un servicio comercial disponible.