La Comisión Europea presentó el 17 de septiembre de 2026 la propuesta de reglamento COM(2026) 681, conocida como Kids Act, que incorpora por primera vez los videojuegos a un marco europeo específico para proteger a los menores en internet. El texto, de 99 páginas, también contempla redes sociales, plataformas de vídeo, tiendas de aplicaciones y chatbots de inteligencia artificial.
La norma propuesta incluiría los videojuegos, las plataformas de juego y los juegos en línea dentro de su ámbito de aplicación. Según la guía publicada por Veronica Perez Lima, analista de Flux Digital Policy, el artículo 15 se ocupa de los juegos, aunque otras obligaciones aparecen distribuidas por el resto del reglamento.
A diferencia de lo previsto para las redes sociales, la Kids Act no fija una edad mínima general para jugar. En ese ámbito, la propuesta establece que no haya cuentas por debajo de los 13 años y que la cuenta autónoma pueda utilizarse desde los 15 años. Para los videojuegos, en cambio, el enfoque se centra en las funciones que puedan quedar restringidas para los menores.
El texto plantea que el juego trate a cada usuario como menor hasta que este acredite que no lo es. Las funciones que estén prohibidas para menores solo podrían activarse tras una verificación de edad real. La propuesta descarta como suficiente una casilla de confirmación o la aceptación de los términos del servicio, y la obligación también alcanzaría a quienes jueguen sin crear una cuenta.
Video Games Europe, asociación que agrupa a grandes editoras del continente, respalda el objetivo de proteger a los menores, pero pide cambios en el mecanismo planteado. Entre sus miembros figuran Microsoft, Take-Two, Electronic Arts, CD Projekt Red, Supercell y Ubisoft, según WN Hub.
La asociación reclama que PEGI y USK se conviertan en el estándar europeo de clasificación, sin imponer la verificación de edad en cada juego y para cada jugador.
PEGI es el sistema de edades utilizado en 40 países europeos, con categorías de 3, 7, 12, 16 y 18 años. USK desempeña una función equivalente en Alemania. La petición de Video Games Europe busca que estos sistemas sirvan como referencia común dentro del reglamento, en lugar de exigir una comprobación individual cada vez que una persona acceda a un título o a una plataforma.
En la práctica
- La propuesta afecta a los videojuegos, las plataformas de juego y los juegos en línea utilizados por menores en Europa.
- El texto no establece una edad mínima general para jugar, pero sí contempla restricciones para determinadas funciones.
- Las funciones limitadas a menores requerirían una verificación de edad real si el reglamento se aprueba con este planteamiento.
- Video Games Europe pide utilizar PEGI y USK como referencia europea y no verificar la edad en cada juego y cada jugador.