Investigadores en ciberseguridad y empresas tecnológicas han identificado fallos de seguridad en PHP, el lenguaje de programación que sostiene aproximadamente el 70% de las páginas web de internet. El descubrimiento, atribuido a grupos como Wiz Research y a la firma Calif, se apoyó en modelos de inteligencia artificial de última generación, incluidos los de OpenAI y Google.
Según France 24, los primeros hallazgos datan de agosto, pero se mantuvo la información en secreto hasta que fue posible desarrollar una solución. El uso de IA permitió a los equipos descubrir «vulnerabilidades ocultas» en el código de PHP que podrían facilitar el acceso de atacantes a un gran número de sitios, desde tiendas en línea hasta portales de servicios públicos.
«Es la columna vertebral de la web», dijo Wiz Research refiriéndose a PHP, y la publicación cita además la preocupación de expertos ante la rapidez con la que la información sobre fallos puede convertirse en un arma una vez que se hace pública.
La detección impulsada por modelos de IA provocó reacciones inmediatas: administraciones y empresas optaron por desconectar servicios como medida de precaución. En el Reino Unido, una responsable del área tecnológica informó que 32 servicios gubernamentales quedaron fuera de servicio por ese motivo, aunque algunas páginas ya habían vuelto a funcionar al día siguiente.
Fuentes citadas por France 24 recuerdan también que la vulnerabilidad afecta a plataformas de creación de sitios basadas en PHP, como WordPress, Drupal y PrestaShop, lo que explica la amplitud del riesgo y la cautela adoptada por muchos operadores al ponerse en conocimiento los fallos.
En la práctica
- El problema afecta a webs construidas con PHP, utilizado en torno al 70% de los sitios web, incluidas plataformas como WordPress, Drupal y PrestaShop.
- Los fallos se detectaron en agosto mediante modelos de IA por empresas como Wiz Research y Calif, y la información se mantuvo confidencial hasta desarrollar una solución.
- Al conocerse públicamente el asunto, varios servicios se desconectaron como medida preventiva; en el Reino Unido reportaron la suspensión temporal de 32 servicios gubernamentales.